viernes, 15 de enero de 2016

Cine Geek

Si cuando viajas en metro o en autobus te gusta escuchar música, planteate esto mismo, ¿que te parece si en vez de escuchar música, jugaras música? Algo así es lo que nos ofrece SuperBeat: Xonic, el nuevo juego de ritmo de Nurijoy. Ponte los cascos y prepárate para disfrutar del frenesí de los temas mas cañeros en tu PSVita.

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Los juegos de ritmo musical no son algo nuevo en lo que a consolas se refiere. Hace ya casi dos décadas podíamos disfrutar de estrambóticos juegos como PaRappa the Rapper o Bust A Groove para nuestra querida PSone, o los juegos de la saga DJMax que nos permitían llevar el ritmo a todas partes en PSP. Con la disolución del estudio Pentavision (responsables de DJMax), buena parte de su plantilla se reunió y surgió un nuevo equipo, Nurijoy, los cuales nos traen ahora el digno sucesor espiritual de la franquicia DJMax, SuperBeat: Xonic.

La mecánica del juego es simple, pulsar los botones requeridos al ritmo que nos marque la música. Para ello, se nos presentará en pantalla una serie de carriles por los que avanzarán las notas, naciendo en el centro de la misma y desplazándose hacia los extremos. Podremos elegir entre control táctil o por botones. Los botones a utilizar serán arriba, derecha, abajo, triangulo, cuadrado, equis, los gatillos R y L y los sticks.

A la hora de jugar los primeros niveles, el control táctil será más sencillo y a poco que juguemos le cogemos pronto el gusto a pulsar y arrastrar a ritmo del musicote. Pero en cuanto avanzamos un poco, la cosa se complica y resulta más fácil emplear los botones ya que el frenesí será tal que podremos perder el agarre de la consola y que acabe cayendo al suelo.

La dificultad vendrá definida por la cantidad de botones a pulsar a lo largo de los temas. 4trax (divide la pantalla en cuatro pistas por las que avanzan las notas) 6trax (la pantalla se dividirá en seis carriles) y 6trax FX (donde a los seis carriles deberemos añadir las pulsaciones necesarias de los gatillos R y L).

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La velocidad podrá ser seleccionada entre un valor de 0.5 y un 5, a mayor número, las notas aparecerán en pantalla más cerca de nosotros, lo que conlleva un menor tiempo de reacción.

Aunque no parezcan demasiadas opciones en cuanto a la configuración, las diferentes posibilidades que ofrece a la hora de ajustar la dificultad hará que muchas veces nos ahorremos el estampar nuestra valiosa PSVita contra la pared, ya que algunos temas se volverán tremendamente caóticos si los jugamos en 6trax FX con una velocidad media.

Bien es cierto que el propio juego se encarga de ir ajustando la dificultad, con una buena curva de aprendizaje que a las pocas horas nos convertirá en jugadores bastante competentes, aunque en ocasiones tengamos que repetir el mismo tema más de una vez hasta aprender la rutina y poder superar el tramo que se nos atasca.

El ritmo es lo que importa

El juego comienza con una pequeña introducción vende-humo, pues si bien parece que disfrutaremos de un juego con un poco de historia; esta será la única que tendremos. A partir de terminar el vídeo introductorio, nos hallaremos con un menú donde tendremos opción a elegir entre dos modos de juego: Stage o World Tour.

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En Stage dispondremos de las canciones que vayamos desbloqueando y podremos elegir las que queramos jugar, siempre en bloques de tres, así como la dificultad y la velocidad de aparición de las “notas”.  Cuando superemos las fases, se nos puntuarán de manera independiente y una puntuación global, con la que ganaremos experiencia y, con esta, desbloquearemos coleccionables como nuevas canciones, ítems, avatares de DJ, o nuevas misiones para el otro gran modo, el World Tour. Así, nos veremos obligados a ir intercambiando entre un modo y otro para continuar avanzando.

Si optamos por el modo World Tour, aquí dispondremos de las canciones que vayamos encontrando en el modo Stage, pero para superarlas será necesario llevar a cabo diferentes “hazañas”, como no fallar X número de notas, o encadenar 50 pulsaciones sin errores… habrá alguna más retorcida que otra, pero con paciencia y práctica acabaremos por ir superándolas.

Donde lo único que importa es el audio

Como buen juego musical, la parte más destacable del conjunto es la selección de temas que compone la banda sonora del juego. Si bien es cierto que los temas son de vertiente asiática y pocos o ninguno conoceremos, si que se puede encontrar representación de un gran abanico de géneros, todos marcados por un potente ritmo. La selección es divertida de jugar en su inmensa mayoría, aunque algún que otro tema nos resultará un poco “lento” después de tanto subidón. La calidad del audio es sublime, y disfrutaremos mucho más la experiencia si a nuestra portátil le conectamos unos buenos cascos donde podamos disfrutar del sonido en su máximo esplendor.

El apartado gráfico es algo inocuo en este título, puesto que apenas nos presentan unos parcos menús y unas pantallas de juego todavía más simples. Los fondos serán colores bastante vivos y poco más, los carriles y las notas, una barra a la izquierda de salud y la puntuación, será todo lo que veamos en pantalla. Ni es bonito ni lo busca, es útil y evita distracciones, justo su cometido.

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Sin duda SuperBeat:Xonic es un soplo de aire fresco para la bastante moribunda PSVita, si bien ha venido a coincidir en tiempo y espacio con otro aporte al género como Persona 4 Dancing All Night. Los juegos musicales de ritmo son una apuesta bastante segura dentro del mundo de las consolas portátiles, ya que su simplicidad y duración corta de partidas los hace perfectos para ese viaje en metro o en autobús de camino al trabajo o a casa. Con su repertorio de casi 50 temas, donde encontraremos mucha variedad de estilos, y su adictiva jugabilidad, tendremos por seguro un montón de horas de diversión musical asegurada, picándonos para superar nuestra puntuación y alzarnos a lo más alto de los tablones online.

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