Todos sabemos que el trabajo está muy mal y que muchas veces no queda más remedio que desplazarse a otras localidades o, en el peor de los casos, cambiar hasta de país para poder mantener a tu familia. Pero, ¿qué pasa si el país al que te trasladas es un lugar del que no sabes realmente nada y de repente te ves envuelto en un conflicto armado donde a los extranjeros se les considera personas «non gratas» y por tanto se les extermina sin piedad?
Pues esto es precisamente lo que le sucede a Jack Dwyer (Owen Wilson) que, tras instalarse en un hotel de Camboya con su mujer Annie (Lake Bell) y sus dos hijas pequeñas Lucy (Sterling Jerins) y Beeze (Claire Geare), en un abrir y cerrar de ojos se verán, él y su progenie, perseguidos como ratas por los habitantes de la región sin el menor momento de tregua.
Golpe de estado es una película de acción dirigida por John Erick Dowdle, en la que mantiene al espectador en tensión durante los 103 minutos de metraje. Hay que reconocer que es muy emocionante verla, aunque a veces resulta predecible porque sigue muy a raja tabla la premisa de que los buenos siempre salen airosos. Cuando la entrañable familia Dwyer llega al límite de sus capacidades de supervivencia, en momentos determinados, ahí está el señor Hammond (Pierce Brosnan, cuyo registro de personajes se estrecha cada vez más) para salvarles la piel en un giro de los acontecimientos que resulta bastante forzado.
Al tratarse de cine de acción, no resulta muy recomendable reflexionar demasiado respecto a la verosimilitud del comportamiento de los personajes porque la valentía y entereza con la que superan los obstáculos las dos niñas pequeñas es muy superior a lo que podrían mostrar la mayoría de los adultos si su vida peligrase a cada segundo. Si alguno de los protagonistas muestra un momento de debilidad, o se ve superado por la situación, en seguida se repone y sigue adelante con ayuda del resto de miembros de la unidad familiar.
Si te gusta el cine de acción te recomiendo que veas esta película porque sin necesidad de abusar de los efectos especiales consigue generar un clima de tensión que se mantiene en todo momento, y los actores salvan con nota su actuación haciéndote partícipe de la angustia que supone el ser perseguido sin más opciones que la de huir lo más rápido posible.
Como aspecto negativo de la película destacaría la manera en que alimenta el miedo al otro y a lo desconocido. Después de verla se esfuman las ganas de viajar a cualquier zona donde el idioma no tenga un alfabeto comprensible. En un arranque de falsa humildad americana el personaje de Pierce Brosnan sirve para explicar desde la perspectiva de los asiáticos la justificación de su comportamiento belicista, pero la crueldad con la que actúan los guerrilleros en el filme es tan desproporcionada que llega a generar una pequeña dosis de odio momentáneo hacia lo oriental.
The post Crítica de Golpe de Estado. Sin otra alternativa que huir appeared first on AS Geeks.
No hay comentarios:
Publicar un comentario